Aunque no es habitual tratar de estos temas en este site, dadas las circunstancias me siento obligado a hacerlo.
Hemos despedido un año y recibido al nuevo en medio de una tragedia mundial. Y digo mundial porque a fecha de hoy se han contabilizado más de 150.000 vÃctimas mortales de todo el mundo, y eso da como para parar un segundo nuestra ajetreada vida y ponernos a pensar. Como siempre, los más afectados son los más débiles, pero si se está hablando tanto de esta tragedia no es por la tragedia en sà misma, ni por los débiles, sino por quiénes son los “afectados”: esos privilegiados seres que nacieron en un paÃs del primer mundo y que tuvieron la mala suerte de ser sorprendidos por la fatalidad en sus vacaciones en ese rincón de mundo.
Y que luego nos vengan con la demagogia progre de que no existen ciudadanos de primera, segunda, tercera… clase.
Para más inri, hoy despertábamos con una imagen curiosa en la portada de El Periódico de Catalunya.
¿Alguien da más?
Y todo esto sabemos ahora que podrÃa haberse evitado. De haber estado dotados los paÃses afectados de un sistema de alerta como el que tenemos en paÃses como el nuestro (sistema cuyo precio ronda los 250.000 dólares, unos 40 millones de las antiguas pesetas), la tragedia se habrÃa podido evitar o haber reducido al mÃnimo el número de vÃctimas. Y, aunque el pasado es sólo eso, pasado, no puedo evitar preguntarme quién coño no tomó la decisión de comprarlo. Porque ha de existir un responsable. Como también debe existir y de hecho existe alguna que otra ostentosa monarquia por allÃ.
Y, de ahÃ, voy más lejos. ¿Cuántos más “Tsunamis” tendremos que soportar para que aquellos que deben tomar decisiones las tomen?; ¿o para que se dediquen a hacer lo que deben hacer en lugar de llenarse la boca de palabrerÃa insulsa e inútil?
Todos sabemos de la existencia de históricos “Tsunamis“, pero desconocemos por desgracia los que aún nos esperan a la vuelta de la esquina.
Deseo expresar desde aquà toda mi solidaridad con TODAS las vÃctimas de esta tragedia.
Si quieres y puedes, colabora.