Artículo enviado por: Barry Lindon.
¡Qué tal el año erresianos! Yo bien en lo personal, aunque cinematográficamente hablando no empecé el año con buen pie.
El día de Reyes por la noche, fuí con muchas ganas e ilusión a ver “Alejandro Magno” de Oliver Stone; pero supuso una decepción para mí. Oliver Stone es un cineasta que ha realizado verdaderas joyas como “Platoon”, “JFK”, “Nixon”, “Nacido el 4 de julio”; películas interesantes como “Salvador”, “El cielo y la tierra”, “The Doors”, “Wall Street”; buenos guiones como el de “El Expreso de Medianoche”, “Conán el Bárbaro”….Es un cineasta que siempre me ha fascinado por los temas que ha tratado, por su independencia, por la pasión que tiene por su trabajo, y sobre todo, por sus interesantes y buenas películas. Las últimas películas que ha realizado en cambio, aun tratando temas muy interesantes, han sido trabajos muy flojos: “Un domingo cualquiera”, “Comandante”, “Alejandro Magno”….
Su último film me pareció muy flojo. Para empezar la interpretación de los actores es bastante mediocre. Colin Farell no da la talla como Alejandro Magno, no resulta creíble, sobreactúa, incluso su interpretación además de forzada es un poco shakesperiana, en el mal sentido de la palabra. Angelina Jolie tiene un físico exuberante, pero tampoco resulta verosímil como madre de Alejandro, no está a la altura. Val Kilmer también está pasado de vueltas, y su personaje se resiente. El guión me parece flojo, y además descuida temas importantes como la llegada al poder de Alejandro, la relación con su padre, etc… y se recrea en otros detalles menos importantes. La película dura aproximadamente 170 minutos, pero explica pocas cosas, un metraje mal aprovechado.
Pese a todo, personalmente la película más o menos me entretuvo, ya que el ritmo narrativo es relativamente fluido, y el tema es muy interesante, con lo cual la película no se hace pesada y se deja ver. La banda sonora de Vangelis no está mal, y los exteriores y las batallas son lo mejor de la película.
Con este último film, Stone demuestra que está en una etapa poco inspirada y poco creativa de su vida, aunque hay que reconocerle que siempre toca temas y personajes muy interesantes.
Pienso que este gran personaje histórico tan poco tratado por el séptimo arte, merecía una película mejor. Otra vez será.
Barry Lindon.