Crónica de un concierto
Artículo enviado por: namorita.
Rumores mediante el 20 minutos de entradas agotadas el día antes del concierto, recortes en otros periódicos y sobre todo nervios por repetir lo que vivimos con Astrud hace 2 meses en la Sala Apolo de Barcelona en la que fue nuestra primera experiencia austrohúngara.
En la puerta antes de entrar mucho moderno, mucho moderno gay y nosotras modernas también a nuestro pesar.
Entramos un poco decepcionados al ver que
- parece que todavía venden entradas (no están agotadas)
- realmente la sala 3 es la más pequeña del Razzmatazz. Aún así contentos de llenarla.
Para quien no conoce, Astrud está formado por 2 catalanes: Genís, pelo largo, ropa medio-femenina, piernas al aire, tacones, y ¡sorpresa! un pequeño bigote, (pensé que a estos chicos andróginos no les crecía pelo en la cara), Manolo igual que la última vez: camiseta a rallas, barba y tejanos, también como colaborador a la batería Enric Juncà.
Genís presenta lo que va a ser el concierto y nos avisa (para que luego no nos quejemos) de que sólo van a tocar las canciones de su último disco: Algo Cambió (2006) y tal como lo dice todos sabemos que no será así y que hay ciertos hits que más les vale ir tocando en el bis.
Algo Cambió es el primer disco recopilatorio de Astrud y han aprovechado para publicarlo ahora que cumplen sus 10 años de vida. La verdad que más que recopilación es un compendio de Rarezas y caras B y resulta muy recomendable pero sólo para oídos entrenados y nunca para introducirse en su música.
Sí recomiendo en cambio a todos los públicos sus 3 discos: Mi fracaso personal 1999, Gran Fuerza 2001y Performance 2004.
Musicalmente tan bien o mejor que en la Apolo y el gran momento del concierto cuando nos sorprendieron con la canción Cambio de Forma cambiando ellos de lugar: Manolo en la batería, Genís al teclado y Enric al xilófono. El público muy entregado coreando “Yo cambio de forma, yo cambio de aspecto…” y yo cantando, bailando y siguiendo el ritmo me sentí viva como pocas veces me había sentido en un concierto, viva como individuo y como parte de la masa, sintiendo fluir la energía. Cuando acabaron Genís llamó Phil Collins a Manolo como si nada.
Luego el numerito de Genís y su playback de Teclista telekinético con Manolo cantando escondido y, como no podía ser de otro modo, Hay un hombre en España y Todo nos parece una mierda ya fuera de concierto en un segundo bis sudoroso, caluroso y muy bailado por todos.
Fueron casi 2 horas de concierto dándolo todo, divertidos, cercanos, esforzados y creativos. Un divertimento para el cuerpo que repetiré la próxima de cambio sin duda.
Además, al acabar el concierto, pudimos comprar sus camisetas y sus discos en un tenderete por 12 eurazos. Parece que crece la fiebre Astrud, pero no estamos preparados para la sala grande del Razzmatazz, somos egoístas y preferimos esta semi clandestinidad fuera de la onda popular, aunque estoy segura de que todo llega (para bien o para mal).
namorita.
PD: Todo nos parece una mierda menos lo vuestro.








Yo sigo fascinado con “Soy futbolista”. ¡Qué pedazo de canción! Les vi de pasada en el pasado Primavera… y la carpa en la que tocaban estaba abarrotada… había gente que, como yo, estaba viénoles tocar dsde fuera de la misma… Quedémosnos para nosotros esos momentos de goze egoísta.
Un saludo
Me encanta “Soy futbolista” aunque nunca he sabido el porque, es una canción extraña…por el estilo de “Mi fracaso Personal” que tambien me gusta.
No te veia yo a ti en un concierto de Astrud la verdad ha sido toda una sorpresa, un abrzo
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