Le llamaban Dignidad…
– Señora, ¿se acostarÃa conmigo por un millón de dólares?
– ¡Claro!
– ¿Y por un dolar?
– ¿Qué se ha creÃdo usted que soy?
– Señora, lo que es usted ya lo sabemos, ahora estamos discutiendo el precio.
Dixit Groucho.
September 22nd, 2005 at 9:28 am
Una gran mayorÃa de cosas es cuestión de dinero…